Fichas · Extremo sur
Lenguas australes
Son las lenguas de los canales, las pampas y los mares del fin del continente. Es el grupo más golpeado: cuatro de las cinco ya no tienen hablantes, y la que sobrevive está en situación crítica.
Familia alacalufe · Situación crítica
Kawésqar
Lengua del pueblo canoero de los canales occidentales de la Patagonia, entre el golfo de Penas y el estrecho de Magallanes. Hoy la comunidad se concentra en Puerto Edén, en la isla Wellington, y quedan muy pocos hablantes plenos: es la lengua originaria de Chile en situación más frágil entre las que aún se hablan.
La palabra kawésqar significa «persona» o «ser humano» en la propia lengua, y hoy nombra tanto al pueblo como al idioma. Fonológicamente destaca por sus consonantes articuladas muy atrás y por grupos consonánticos que resultan difíciles para un oído castellano.
Existe documentación moderna considerable, en buena parte gracias al trabajo del lingüista Óscar Aguilera con la comunidad de Puerto Edén a lo largo de décadas: textos, relatos y descripción gramatical. Esa base es hoy el principal apoyo de los esfuerzos de registro y enseñanza.
Lengua aislada · Sin hablantes plenos
Yagán
También llamada yámana. Era la lengua del pueblo canoero más austral del mundo, en las islas y canales al sur del Beagle, en torno a la actual Puerto Williams. Cristina Calderón, reconocida como su última hablante nativa plena, falleció en febrero de 2022; con ella se cerró la transmisión directa, y continúa un trabajo de revitalización a partir de la documentación y de la memoria familiar.
El yagán es célebre por la riqueza de su documentación temprana. El misionero Thomas Bridges compiló en el siglo XIX un diccionario yagán-inglés con decenas de miles de entradas, un registro excepcionalmente detallado para una lengua sin escritura previa. Ese diccionario es hoy una de las fuentes más valiosas para cualquier intento de recuperación.
De ese acervo proviene la palabra que se cita una y otra vez como ejemplo de la precisión del léxico yagán, mamihlapinatapai, referida a la mirada compartida entre dos personas que desean algo pero esperan que sea la otra quien dé el primer paso. La difusión popular ha exagerado y deformado su forma y su sentido; conviene tomarla como lo que es, un término real rodeado de mucha leyenda.
Familia chon · Sin hablantes
Selk'nam
Lengua del pueblo selk'nam u ona, cazadores terrestres de la isla grande de Tierra del Fuego. Pertenecía a la familia chon, junto con el aonikenk de la Patagonia continental. Dejó de tener hablantes en el siglo XX, en el marco de la catástrofe demográfica que sufrió el pueblo selk'nam.
Se conserva vocabulario, listas de palabras y, sobre todo, el registro asociado al Hain, la ceremonia de iniciación documentada en fotografía y descripción por el sacerdote y etnógrafo Martin Gusinde en la década de 1920. Ese material es hoy la principal ventana a la lengua y a la cultura que la sostenía.
Familia chon · Sin hablantes
Aonikenk
Lengua de los tehuelches meridionales, los cazadores de las pampas de la Patagonia continental, a ambos lados de la actual frontera. Emparentada con el selk'nam dentro de la familia chon. Dejó de hablarse a lo largo del siglo XX, con últimos hablantes documentados del lado argentino.
De su registro proviene una de las etimologías más citadas del sur: se ha propuesto que Chaltén, el nombre aonikenk del cerro hoy llamado Fitz Roy, describe la montaña «que humea» por las nubes que casi siempre cubren su cumbre.
Sin hablantes · Documentación mínima
Chono
Lengua del pueblo canoero que habitó el archipiélago entre Chiloé y la península de Taitao. Es, junto con el kakán, el caso de menor documentación de esta lista: apenas se conservan algunas listas de palabras y un texto religioso, y su filiación con otras lenguas de la zona no ha podido establecerse con seguridad.
Su rastro más persistente está en la toponimia insular del sur de Chiloé y las Guaitecas, donde varios nombres de islas y canales se han atribuido a esta lengua más que al mapudungun o al castellano.